La importancia del equilibrado de los sistemas de ventilación

La importancia del equilibrado de los sistemas de ventilación

Cuando nos enfrentamos a un proyecto en el que se precisa un elevado grado de confort, no podemos obviar la necesidad de mantener el aire del edificio dentro de unos parámetros saludables para las personas que lo habitan.

Para mantener el control del aire interior, es indispensable disponer de una envolvente hermética, que garantice una tasa de renovación determinada y que impida las corrientes de aire indeseadas por la vivienda. Hablamos de valores n50 muy bajos, como referencia anotaremos que el Passivhaus exige que esté por debajo de 0.6 1/h a 50Pa de diferencia de presión (lo que equivale a un viento incidiendo en nuestra fachada de unos 30km/h).

Para asegurar la calidad del aire interior se necesita dotar al edificio de un caudal de ventilación constante, repartido por todas las estancias, purificado y atemperado. Esto nos lo proporcionan los sistemas de ventilación mecánica controlada con recuperadores de calor de alta eficiencia.

Es lógico pensar en consecuencia que se necesita contar con los mejores equipos del mercado, pero no solamente este punto garantizará un sistema óptimo: desde la fase de diseño se debe detallar de forma exhaustiva por dónde va a pasar cada ducto de instalación para evitar cruces o intersecciones inesperadas.

El momento de replanteo de la instalación constituye un hito importante para la instalación del sistema de ventilación, ya que se debe asegurar que el trazado de los ductos corresponde con el de diseño, para evitar pérdidas de carga derivadas de aplastamiento de ductos, radios de giro muy pequeños…

Otro punto crítico que debemos tratar es el de las uniones de los ductos con otros elementos. Debemos garantizar una alta estanqueidad en la instalación (no se desea que el aire de ventilación acabe en los falsos techo de la vivienda). Por ello deberemos seguir las indicaciones del fabricante y utilizar productos específicos que garanticen que el sistema va a funcionar.

Existen actualmente medidas de control y ensayos que permiten comprobar que la calidad de que lo que se está ejecutando corresponde con lo diseñado. Del mismo modo que testamos el grado de estanqueidad de un edificio mediante el Blower Door Test, este ensayo puede llevarse a cabo en la instalación de ventilación para asegurar la estanqueidad de la misma. En este caso mediante el Minneapolis Micro Leakage Meter (caudalímetro de alta precisión).

Una vez finalizada la instalación del sistema de ventilación es de vital importancia llevar a cabo un equilibrado de la misma, que garantice que el caudal de aire que se mueve por estancia es el definido en proyecto. Debido a la perdida de carga que se produce de forma natural debido a la longitud de los conductos es posible que sea necesario un reajuste de la régimen de los ventiladores. Es crucial que esta medida no sea accesible al usuario final ya que podría ser desajustada de nuevo por el propio usuario de forma involuntaria.

En el equilibrado se debe garantizar que la diferencia entre los caudales de impulsión y extracción sea inferior al 10% de acuerdo a los requisitos exigidos por el Passive House Institute. El resultado del desbalance afecta directamente al rendimiento obtenido en el recuperador de calor, a veces incluso aumentando la demanda por encima de valores deseados.

Siguiendo los caudales de diseño, se garantiza que se produce una depresión en las estancias de producción de humedad y olores, y una sobrepresión en el resto de las estancias excluyendo zonas de paso, que quedará garantizada la calidad del aire en las mismas por el barrido que genera el flujo de aire entre las diferentes estancias.

Si el equilibrado no se ha llevado a cabo correctamente existe el riesgo de que las estancias no tengan la tasa de renovación de diseño, generando un estancamiento del aire de la estancia; lo que acabará desembocando en una calidad y una higiene del aire interior deficiente.

Si por el contrario sucede que por el conducto de ventilación discurre más caudal que el de diseño, incumpliendo la recomendación de velocidad de aire por conductos (≤ 2m/s), se podría generar ruido indeseado.

Ambas situaciones tienen en común un factor: el disconfort que producen a las personas que ocupan el edificio.

En definitiva, se puede afirmar que para garantizar un producto final, como es en el caso del sistema de ventilación con recuperador de calor, debemos llevar a cabo medidas de control de los procesos ya mencionados, que nos permitan corregir posibles patologías a tiempo. Es altamente aconsejable que estas medidas de control se integren tanto en la programación de tareas como en los presupuestos de la obra. Siguiendo las pautas y llevando a cabo las medidas de control necesarias lograremos obtener un hábitat confortable y saludable.